A veces los recuerdos te abruman
Los viernes eran especiales. Nos encontrábamos.
¿Recuerdas?¿Recuerdas como la vida se paraba y desaparecía para dar paso a un escenario 3D en el que nosotros hacíamos girar todo lo que nos sucedía a nuestro alrededor? Y escogíamos sobre qué hablar, que decir, que mirar.
Solo furtivamente el móvil nos volvía a la realidad. Pero el escenario ejercía una fuerza mucho más grande que la realidad. Se zampaba la realidad sin miramientos, sin condiciones, como si no hubiera un mañana. Podría estar así dando vueltas a los recuerdos hasta que se agotaran ellos o me agotara yo...
Pero siempre hay un mañana. O un más tarde. O un después.
Ese escenario, ese teatro creado por y para nosotros, finalmente sucumbió, cayó por su propio peso.
Los recuerdos se agolpan y forman una estructura compacta y espesa, quieren volver a construir ese escenario, tienen la fuerza para conseguirlo, la valentía por reconocer lo feliz que eras en aquellos momentos, aquellos viernes. Merecieras o no merecieras ser feliz.
¿Y qué hago con ellos? Sólo imaginarlos me destrozan. ¿Por qué no he conseguido ser feliz desde entonces? ¿Por qué vuelven? ¿Por qué no me dejan en paz?
¿Y si lloro? Quizás sacaré la angustia, la tristeza, la melancolía, el desazón, ... No tengo claro que con ello dejen de volver.
¿Y si te lo cuento? Quizás te convenza que podemos reconstruir un escenario, aunque sea en 2D, ... No tengo claro que quieras ni que con ello dejen de volver. Al Contrario.
¿Y si los revivo en soledad? Así, como si de un aspirador eléctrico con cargador se tratara, se acabarán gastando y se quedarán finalmente sin batería, ... No tengo claro que vuelva a enchufar el aspirador.
¿Y si les doy la espalda? Y niego que han existido, los aniquilo para que caigan para siempre en el olvido,.... No tengo claro que quiera hacer eso: son parte de mi vida.
¿Entonces? Nada que hacer.Imposible. Es el precio a pagar por haberlos vivido: jamás podrás deshacerte de ellos. Son parte de ti, de tu esencia, de tu alma: se irán contigo a la tumba: "lo antes que lo entiendas lo pronto que dejarás de sufrir".
Cuando los recuerdos se agolpan, aunque te duelan, te están ayudando: tratan de decirte que un día estuvieron por que tu viviste, te arriesgaste, luchaste por crearlos y te emocionaste mientras duraron. Y ahora ya no pueden volver como fueron. Pero no puedes dejar de emocionarte, de arriesgarte de nuevo, de luchar y de vivir. Por que si lo haces, si te das por vencido/a: empiezas a morir cada día. Y como nacer, morir, sólo debes hacerlo una vez.
Vive.
Arriésgate.
Lucha.
Emociónate